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Evaluación Escrita: Opción múltiple

Esta publicación se realiza con fines exclusivamente pedagógicos. Su propósito es el brindar un recurso para la formación docente médica en servicio. Es fruto de la compilación y adaptación de varias otras publicaciones. Su edición apunta a facilitar su lectura. Se reconoce los derechos de autor y serán referenciados al final de la publicación.

Lic. Liz Peralta

Introducción

Los exámenes de preguntas de elección múltiple son uno de los instrumentos de tipo escrito más utilizados en la evaluación en educación médica. Tanto es así, que en muchos casos viene a ser el único instrumento utilizado en numerosos procesos de evaluación.

Suelen denominarse «pruebas objetivas» por su demostrada alta fiabilidad, aunque para ello deben estar bien diseñados. De hecho, confeccionarlos adecuadamente requiere un cierto nivel de experiencia.

Validez de las pruebas de opción múltiple

Respecto a su validez, son adecuados para medir un espectro amplio del conocimiento y se pueden usar con seguridad para medir los componentes relacionados con los conocimientos y, hasta cierto punto, la capacidad de aplicarlos, siempre y cuando se formulen adecuadamente.

Las capacidades que pueden evaluarse con los exámenes de opción múltiple son el razonamiento clínico y la toma de decisiones. Por otra parte, tienen otra ventaja y es que son fáciles de administrar y corregir, especialmente con números altos de estudiantes.

Críticas a las pruebas de opción múltiple

Sin embargo, también se le han dedicado críticas porque existe poca semejanza entre los exámenes de este tipo y el trabajo de un clínico, y no son representativos del amplio abanico de actividades intelectuales que se asumen que deben demostrar los estudiantes de ciencias de la salud y profesionales sanitarios.

A pesar de su uso tan extensivo, no resulta infrecuente encontrarse con exámenes de este tipo con preguntas mal formuladas desde el punto de vista técnico.

En esta publicación se pretende dar unas reglas generales para confeccionar correctamente este tipo de preguntas y señalar los defectos técnicos más frecuentemente observados con el fin de que puedan evitarse.

Criterios generales para formulación

PRIMERO:

Se debe señalar como norma general que el contenido del examen debe coincidir con los objetivos del curso y los temas fundamentales han de tener más peso que los temas menos importantes.

Es muy recomendable por ello establecer una tabla de especificaciones y determinar con anterioridad cuántas preguntas de cada parte del curso o de la asignatura se van a elaborar, de acuerdo con su importancia y pertinencia.

Cada pregunta debe centrarse en un concepto importante, que normalmente será un problema clínico común o potencialmente grave, o un aspecto importante de las ciencias básicas. Se deben evitar preguntas que evalúen el conocimiento de datos triviales.

SEGUNDO:

Siempre que sea posible hay que huir de confeccionar preguntas que sólo exploren la capacidad de recordar conocimientos abstractos.

Si no lo hacemos, no sacaremos todo el provecho que nos brinda este tipo de preguntas.

Pero si una misma pregunta la planteamos en un contexto, podrá servir además para evaluar si el candidato sabe cómo aplicar los conocimientos.

TERCERO:

Es recomendable por ello construir las Pruebas de opción múltiple que determinen un contexto concreto, tanto en las ciencias clínicas como básicas.

Para el caso de las ciencias clínicas, cada pregunta debería:

1.- Comenzar con la presentación del problema de un paciente.

2.- Debería continuar con la historia clínica (que incluya la duración de los signos y síntomas),

3.- Los datos del examen físico, resultados de los estudios de diagnóstico, tratamiento inicial, hallazgos posteriores, etc.

En estos casos, el enunciado puede ser relativamente extenso, pero en cualquier caso las opciones deben ser breves.

Para el área de las ciencias básicas, los datos del paciente o de una situación normal puede ser muy breve.

En cualquier caso, el enunciado de la pregunta debe generar una pregunta clara y debe ser posible llegar a la respuesta con las opciones ocultas.

Para determinar si la pregunta está centrada en un tema en particular, se deben ocultar las opciones y observar si la pregunta es clara y si los alumnos pueden intentar responderla solamente a partir de la información en el enunciado. Si no es posible, vuelva a elaborar el contenido del enunciado o de las opciones.

CUARTO

Todos los distractores (es decir, las opciones incorrectas) deben ser homogéneos. Deben estar dentro de la misma categoría que la respuesta correcta (p. ej., diagnósticos, análisis, tratamientos, pronósticos, alternativas de disposición).

Todos los distractores deben ser:

  • Convincentes,
  • Gramaticalmente correctos,
  • Lógicamente compatibles y
  • De la misma extensión (relativa) que la respuesta correcta.
  • Las opciones deben ordenarse de manera lógica (p. ej., numéricamente) o en orden alfabético.
  • Se deben distribuir las opciones correctas entre las diversas opciones.

Criterios técnicos A EVITAR

Al elaborar las preguntas para opción múltiple es frecuente cometer errores técnicos que facilitan o dificultan la tarea del estudiante. Algunos de los más frecuentes y qué hay que evitar hacer son:

EVITAR # 1

Formular enunciados que supongan juicios de valor u opiniones personales (debemos evitar enunciados del tipo: «¿cuál considera usted la conducta más adecuada?», «¿cuál piensa usted que es la opción correcta»).

EVITAR # 2

Proponer opciones o distractores que no tengan correspondencia gramatical con el enunciado. Cuando esto ocurre, el estudiante tiende a descartarlas de entrada, con lo cual las posibilidades reales se reducen. Cada opción debe poderse leer directamente a continuación del enunciado.

EVITAR # 3

• Proponer opciones mutuamente exclusivas u obvias.

EVITAR # 4

Incluir opciones que engloben otras opciones.

Debe evitarse formular opciones globalizadoras porque supone dar pistas al examinando. En este sentido, no deben utilizarse como opciones las expresiones «ninguna de las anteriores» o «todas las anteriores» o «las opciones A y B son correctas».

Cuando utilizamos la opción de «ninguna de las anteriores», convertimos todas las opciones en preguntas de verdadero/falso y cada opción ha de ser evaluada.

Por otra parte, cuando utilizamos estas expresiones hay una tendencia a que ésta sea la correcta

Generalmente es posible reemplazar «ninguna de las anteriores» por un ítem que signifique aproximadamente lo mismo pero que sea más específico.

Por ejemplo, en una pregunta que solicita al alumno que especifique «el tratamiento farmacológico más adecuado», si se reemplaza «ninguna de las anteriores» por «en este momento no se deben administrar medicamentos», se eliminará la ambigüedad de «ninguna de las anteriores».

Si utiliza «todas las anteriores son ciertas» y todas las opciones son semejantes, se pierde efectividad.

EVITAR # 5

Usar términos imprecisos como «posiblemente», «está asociado a», «es útil para», «es importante», «como puede» o «podría ser», «normalmente» o «con frecuencia», «nunca», «siempre»… Cuando se utilizan los términos absolutos como «nunca» o «siempre» en las opciones, éstas suelen descartarse.

EVITAR # 6

Formular opciones heterogéneas tanto en lo que se refiere a su longitud como a su complejidad. Habitualmente se tiende a que la opción más larga, más compleja o más completa sea la correcta.

EVITAR # 7

Repetir elementos en las opciones de tal manera que sean comunes a varias de ellas. Hay una tendencia a que la opción correcta sea la que contiene más elementos en común.

EVITAR # 8

Repetir palabras en las opciones que pueden estar en el enunciado.

EVITAR # 9

Repetir palabras en el enunciado y en las opciones que puedan facilitar pistas (Cuadro 9).

EVITAR # 10

Formular opciones complejas o dobles (p. ej., «¿cuál es el diagnóstico y el tratamiento adecuados?»).

En estos casos, la situación empeora si alguna o algunas de las opciones no contienen ambos aspectos.

Se debe evitar también formular las preguntas con enunciados del tipo «cuál» o «cuáles».

Si se formula así y alguna opción contiene más de un elemento, tiene más fuerza para ser la correcta.

EVITAR # 11

Expresar incorrectamente y de forma no homogénea los datos numéricos.

Éstos deben expresarse de forma homogénea, en orden creciente o decreciente, con el mismo grado de detalle, haciendo constar las unidades si procede.

Si se expresan intervalos, todas las opciones deben expresar intervalos, y dichos intervalos no deben solaparse.

Unas cifras no pueden englobar otras (sobre todo cuando las opciones indican mayor o menor que…).

Si no utiliza el mismo patrón en todas las cifras, la respuesta correcta suele corresponderse con la más específica.

EVITAR # 12

Formular enunciados con preguntas del tipo «¿cuál es la conducta, la terapéutica incorrecta?», «¿cuál de las opciones es falsa?».

En estos casos, el estudiante puede saber la incorrecta, pero nadie nos asegura que conozca la correcta.

Formular enunciados del tipo «las opciones a continuación son correctas excepto…».

EVITAR # 13

Utilizar proposiciones negativas o dobles negativas, ni incluir respuestas negativas cuando el enunciado es también negativo (p. ej., «no es cierto que en la mononucleosis infecciosa no se da…» o «respecto al ECG es falso que a)…, b)… c)…, d…, e) Ninguna de las anteriores».

FUENTES CONSULTADAS

Palés-Argullós j. ¿Cómo elaborar correctamente preguntas de elección múltiple? . Educ. méd. vol.13 no.3  sep. 2010. Versión impresa: ISSN 1575-181. Publicado en Revista Scielo, España. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1575-18132010000300005 . Facultad de Medicina, Universitat de Barcelona, Sociedad Española de Educación Médica. Fundación Educación Médica.

UNED – MEP. La prueba Escrita. Universidad de Educación a Distancia. Costa Rica. Disponible en: https://www.uned.ac.cr/ece/images/catedras/didactica_matematica/lecturas_obligatorias14_2_12/02prueba_escrita.pdf

Salazar Blanco, Olga Francisca; Marcela Vélez, Claudia; Zuleta Tobón, John Jairo
Evaluación de conocimientos con exámenes de selección múltiple: ¿tres o cuatro
opciones de respuesta? Experiencia con el examen de admisión a posgrados médicoquirúrgicos en la Universidad de Antioquia. Iatreia, vol. 28, núm. 3, julio-septiembre, 2015, pp. 300-311. Universidad de Antioquia. Medellín, Colombia. Publicado en Red de Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal (REDALYC). Disponible en: https://www.redalyc.org/pdf/1805/180539917008.pdf

Dr. Paniagua Miguel A (EDITOR). 2016. Cómo elaborar preguntas para evaluaciones escritas en las áreas de ciencias básicas y clínicas. Elaborado por la National Board of Medical Examiners (NBME). https://www.nbme.org/pdf/publications/IWG/DownloadingtheGoldBook_ES.pdf

Aproximaciones a la Evaluación Escrita

Esta publicación se realiza con fines exclusivamente pedagógicos. Su propósito es el brindar un recurso para la formación docente médica en servicio. Es fruto de la compilación y adaptación de varias otras publicaciones. Su edición apunta a facilitar su lectura. Se reconoce los derechos de autor y serán referenciados al final de la publicación.

Lic. Liz Peralta

INTRODUCCIÓN

Se reconoce que la medicina es una ciencia muy extensa y compleja, cuya enseñanza y aprendizaje representa un reto formidable para los educadores, para los evaluadores y para los estudiantes de medicina.

En el campo educativo, según los objetivos que señalan los diversos planes de estudio, el estudiante está obligado a adquirir, además de un volumen impresionante de información biomédica y médica, las habilidades y valores establecidos para el ejercicio de la medicina, y los atributos esenciales de la buena instrucción universitaria, como son interés continuo en la superación académica y en el aprendizaje independiente, adaptabilidad para el cambio, y habilidad para pensar de manera crítica, para educar, y para comunicarse claramente. Todo ello con sentido humanista y social.

Si se consideran esos objetivos educacionales, el médico debe ser educado y evaluado como clínico, como científico, como humanista, y como docente.

Como puede apreciarse, la evaluación en medicina no es un tema menor y cumple funciones personales, institucionales, curriculares y sociales.

Al final de los estudios, los exámenes de egreso constituyen la principal garantía a la sociedad de la competencia profesional de los médicos generales y de los especialistas.

PROCEDIMIENTOS

Para evaluar el conocimiento en medicina se han desarrollado diversos procedimientos (Collins y Gamble, 1996; Epstein y Hundert, 2002; Van der Vleuten y Schuwirth, 2005); entre los más frecuentemente utilizados se pueden mencionar:

a) Examen con reactivos de opción múltiple;

b) Examen con respuesta estructurada por el estudiante;

c) Examen ante pacientes reales, hospitalizados y externos, con o sin escala de medición;

d) Examen ante pacientes estandarizados;

e) Examen clínico objetivo y estructurado;

f) Examen oral, estructurado y no–estructurado;

g) Manejo del problema principal de un paciente y

h) Portafolio. Todos estos procedimientos tienen ventajas y desventajas.

La selección de alguno de ellos depende, precisamente, de un análisis cuidadoso.

En general, ninguno de los formatos de examen arriba descritos es superior a otro y, de manera aislada, no evalúan satisfactoriamente todas las competencias de una ciencia tan compleja como la medicina

Por ello, la mayoría de los autores concluyen que se requieren varios formatos de evaluación para establecer con certeza el grado de aprendizaje de los estudiantes y la competencia clínica global de los egresados.

Asimismo, para una evaluación útil y certera, es muy importante que los planes y programas de estudio describan claramente lo que los estudiantes deben aprender, ya que ello define qué y cómo evaluar y, en consecuencia, la combinación de procedimientos idóneos a los objetivos educacionales de cada nivel educativo

PRUEBAS ESCRITAS

La prueba escrita es un instrumento de medición cuyo propósito es que el estudiante demuestre la adquisición de un aprendizaje cognoscitivo, o el desarrollo progresivo de una destreza o habilidad. Por sus características, requiere contestación escrita por parte del estudiante.

Para la construcción y aplicación de la prueba escrita, se debe considerar:

Criterios de construcción de pruebas escritas

  1. Considerar las vivencias del aula, el tiempo invertido en el desarrollo de cada objetivo específico, las habilidades y destrezas  a ser valoradas.
  2. Incluir todos los objetivos específicos y los contenidos seleccionados para la medición.
  3. Utilizar al menos dos tipos de ítems objetivos y la parte de desarrollo.
  4. Redactar las instrucciones generales y específicas con claridad, de manera que orienten al estudiante acerca del procedimiento que debe seguir para contestar la prueba.
  5. Emplear vocabulario acorde al utilizado durante el desarrollo de la lección.
  6. No  solicitar en los ítems el dibujo de conceptos. 
  7. Recuerde que no procede la elaboración  de pruebas para ser resueltas a libro abierto o fuera de la institución. Tampoco la resolución de  pruebas en grupo.
  8. Garantizar la presentación nítida de la prueba. (unificar tamaño y tipo de letra, así como la calidad de los dibujos, esquemas o representaciones gráficas).
  9. Las representaciones gráficas que se utilicen en los ítems deben relacionarse con el contenido que se pretende medir. 
  10. No procede otorgar valores decimales en la calificación de las respuestas brindadas por el estudiante.  La puntuación debe asignarse en números enteros.
  11. En caso de utilizar ítems de libros de texto, folletos u otros documentos, los mismos deben responder a los objetivos específicos desarrollados. 
  12. No deben redactarse ítems en forma negativa.

Criterios de Aplicación de pruebas escritas

  1. Considerar que la resolución de la prueba es un acto individual del estudiante. 
  2. Garantizar la presencia de un docente o en su defecto del funcionario que el director designe en el recinto en el cual se aplica la prueba.
  3. Considerar al inicio de la prueba el tiempo necesario para su lectura.  Tomar en cuenta que éste no es parte del tiempo de resolución de la misma.
  4. Garantizar a los estudiantes la aclaración de consultas de forma por parte del docente o encargado durante la realización de la prueba.
  5. No permitir la presencia de personas, objetos o acciones que interrumpan la aplicación de la prueba.

Criterios para validez de pruebas escritas

Una pregunta que debe plantearse el docente es ¿hasta qué punto la prueba escrita es válida?, en otras palabras, si las decisiones que tomadas en la construcción de la prueba son válidos. Para tener validez, las decisiones e inferencias basadas en la prueba deben tener respaldo por evidencia. 

Se habla de validez de la prueba al grado en que mide el objetivo que se pretende medir.  Así por ejemplo, una prueba sobre conocimientos de características de las células neuronales, debe medir esto y no las características del sistema óseo y múscular.

Algunos de los aspectos que debe considerar el docente para garantizar la validez de contenido son: 

  • Los objetivos específicos seleccionados para la medición,
  • El nivel cognitivo en que éstos se ubican y su relación con el objetivo general,
  • Los espacios propiciados durante el proceso de  enseñanza para el desarrollo de las destrezas o habilidades según lo indica el infinitivo verbal del objetivo específico.
    • Esto significa haber desarrollado la clase en base a la planificación, específicamente atendiendo a los objetivos de aprendizaje y considerarlo como base en el momento de planificar la prueba.

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Criterios para la duración de la prueba escrita

El tiempo para la resolución de la prueba se calcula de acuerdo con los tipos de ítems seleccionados para la medición de los objetivos y la puntuación asignada a cada uno de ellos. 

De esta manera, para contestar cada ítem objetivo se estima la duración de un minuto.  Para cada ítem de desarrollo se estima la duración de dos minutos por punto.  

Además, se debe considerar el tiempo requerido para algunos aspectos administrativos como: organización el grupo, lectura de la prueba y otros que el docente considere necesarios previa resolución de la prueba. Para esto se dispondrá de los primeros diez minutos.

Así por ejemplo, para calcular la duración de una prueba con una puntuación total de 50 puntos, de los cuales 20 se asignaron a la parte de selección única, 10 a la parte de respuesta corta y 20 a la parte de desarrollo, la duración de la prueba se calcula de la siguiente manera:

Puntuación Tipo de ítem Total de tiempo
20 puntos Selección única 20 minutos
10 puntos Respuesta corta 10 minutos
20 puntos Desarrollo  40 minutos
Aspectos Administrativos       10 minutos
80 minutos duración de la prueba

FUENTES

1.- Rodríguez Carranza Rodolfo. La evaluación del conocimiento en medicina. Rev. educ. sup vol.37 no.147 México jul./sep. 2008. Publicado en Revista Scielo, Mexico. Disponible en: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-27602008000300003.

2.- UNED – MEP. La prueba Escrita. Universidad de Educación a Distancia. Costa Rica. Disponible en: https://www.uned.ac.cr/ece/images/catedras/didactica_matematica/lecturas_obligatorias14_2_12/02prueba_escrita.pdf

Dr. Paniagua Miguel A (EDITOR). 2016. Cómo elaborar preguntas para evaluaciones escritas en las áreas de ciencias básicas y clínicas. Elaborado por la National Board of Medical Examiners (NBME). https://www.nbme.org/pdf/publications/IWG/DownloadingtheGoldBook_ES.pdf