
FUENTES:
Este material es una adaptación de dos publicaciones diferentes :
1.- DOCENTES AL DIA. Disponible en: https://docentesaldia.com/2019/10/27/que-es-la-taxonomia-de-bloom-y-para-que-sirve/ . Consultada en fecha: 02.05.2021.
2.- PSICOLOGÍA ON LINE. Disponible en: https://www.psicologia-online.com/taxonomia-de-bloom-que-es-para-que-sirve-y-objetivos-4579.html. Consultada en fecha: 02.05.2021.
Se reconocen los derechos de autor de ambas organizaciones, se agradece la colaboración. El uso de estas producciones en este blog es para fines única y exclusivamente educativos en el marco de la formación de docentes.
¿Qué es la Taxonomía de Bloom?
En el ámbito educativo es común que se hable acerca de la taxonomía de Bloom, aun así, suelen presentarse ciertas dificultades para comprender de qué se trata esta clasificación, así como de la utilidad que puede tener. Por ello, en este artículo hablaremos acerca de lo que es la taxonomía de Bloom, así como de las distintas aplicaciones que los maestros le pueden dar.
Benjamín Bloom, doctorado en Educación por la Universidad de Chicago, fue el creador de la taxonomía de Bloom. Se trata de una taxonomía que clasifica los dominios del aprendizaje, es decir, una lista que clasifica las habilidades y los procesos que pueden aparecer en las tareas educativas escolares y, por lo tanto, devenir objeto de evaluación. Así pues, según esta taxonomía se entiende que, después de realizar un proceso de enseñanza-aprendizaje, el alumnado debe haber adquirido nuevas habilidades y nuevos conocimientos.
Concretamente, desarrolló una jerarquía de los objetivos educativos que se pretenden alcanzar con el alumnado. De este modo, los alumnos no pueden alcanzar los objetivos superiores sin antes haber alcanzado los objetivos inferiores clasificados en la jerarquía. Dentro de esta jerarquía, se identifican tres dominios: el cognitivo, el afectivo y el psicomotor, sobre los cuales profundizaremos a continuación.
En 1956 un grupo de pedagogos encabezado por Bloom publicó un trabajo al que denominaron “Taxonomía de objetivos educacionales”, en el cual se estableció una jerarquía de conocimientos que cualquier alumno pudiera lograr en las distintas materias o asignaturas. Dicha taxonomía establece seis niveles con una gradualidad creciente. Cada nivel requiere que el alumno haya alcanzado los niveles anteriores. El equipo de Bloom jerarquizaba el ámbito cognitivo de la siguiente forma: Conocimiento, comprensión, aplicación, análisis, síntesis y evaluación.
Los Dominios de la Taxonomía de Bloom
1. Dominio cognitivo de Bloom
Este dominio de la taxonomía de Bloom hace referencia al área intelectual de los alumnos. Además, el dominio cognitivo comprende seis niveles o subáreas que se deben tener en cuenta: conocimiento, comprensión, aplicación, análisis, síntesis y evaluación.
- Conocimiento: este nivel hace referencia a al conocimiento que los alumnos deben tener sobre datos específicos y las formas y medios de tratar dichos datos. Generalmente se trata de elementos que se deben memorizar.
- Comprensión: para los alumnos, este nivel consiste en captar el sentido directo de una comunicación, de un fenómeno, o de la apreciación de un hecho que ha sucedido. También cabe destacar que este nivel se subdivide en otros tres niveles: transferencia (cambiar una forma de información por otra), interpretación (explicar el concepto de forma personalizada), y extrapolación (determinar posibles resultados o consecuencias).
- Aplicación: en este nivel se hace referencia a la capacidad de aplicar la información aprendida a un caso o problema real o planteado hipotéticamente.
- Análisis: llegados a este punto es cuando se deben dividir las distintas partes de un mismo problema para poder ser analizado exhaustivamente. Así pues, comprendemos tres tipos de análisis: análisis de elementos (identificar los elementos que integran un todo), análisis de relaciones (captar las relaciones existentes en mismo acontecimiento) y análisis de principios de organización (identificar líneas maestras que sustentan la estructura del problema).
- Síntesis: hace referencia a la comprobación de los elementos que conforman un todo, es decir la comprobación de las distintas partes que conforman el problema o situación a evaluar.
- Evaluación: este último nivel comprende la actitud crítica que debe tener el alumnado ante los hechos que conforman el problema.
2. Dominio afectivo de Bloom
En este dominio de la taxonomía de Bloom los objetivos educativos se basan en la conciencia y en el crecimiento de los alumnos en cuanto a actitud, emociones y sentimientos (propios y de los demás). Dentro del dominio afectivo se pueden identificar cinco subáreas, ordenadas jerárquicamente, desde el nivel más bajo al más alto, los cuales se deben ir logrando ordenadamente: recepción, respuesta, valoración, organización y caracterización.
- Recepción: en este nivel, el alumnado debe ser capaz de prestar atención y observar de forma pasiva a las emociones y actitudes propias y de las personas de su alrededor. En otras palabras, se trata de una toma de conciencia de emociones y actitudes.
- Respuesta: el alumnado debe participar de forma activa en su proceso de aprendizaje, atendiendo a estímulos (recepción) y reaccionando ante ellos de un modo u otro.
- Valoración: los alumnos deben asignar valores a los objetos, fenómenos y/o informaciones. Se trata de una conducta interiorizada y consciente.
- Organización: en este nivel, los alumnos pueden agrupar los distintos valores asignados, las distintas informaciones e ideas y acomodar todo este conjunto dentro de su propio esquema mental. De este modo, los alumnos pueden comparar, relacionar y elaborar todas aquellas informaciones aprendidas.
- Caracterización: en este nivel, el alumnado ya ha forjado un valor o creencia particular que influencia en su comportamiento, transformándose, así, en una característica personal.
3. Dominio psicomotor de Bloom
Los objetivos educativos del dominio psicomotor hacen referencia al cambio desarrollado en la conducta, la destreza y/o las habilidades psicomotoras de los alumnos, como por ejemplo, la manipulación de objetos con las manos. Este dominio de la taxonomía de Bloom comprende cinco subáreas a tener en cuenta: percepción, predisposición, respuesta guiada, respuesta mecánica y respuesta completa evidente.
- Percepción: este es el primero de los niveles y, consiste en que el alumnado tome consciencia del mundo exterior que le rodea a través de los sentidos.
- Predisposición: el alumnado debe demostrar estar preparado para física, mental y emocionalmente para poder llevar a cabo las actividades determinadas.
- Respuesta guiada: en este nivel, el alumnado es guiado por el maestro o por instrucciones que lo acompañan a realizar determinadas acciones, es decir, se trata de realizar acciones mediante ayudas que más adelante serán retiradas en su justo momento.
- Respuesta mecánica: cuando el alumnado ha realizado varias veces las acciones guiadas, dará lugar a una respuesta mecánica para dichas acciones. Por lo tanto, este nivel representa el momento previo o anterior a que la respuesta se convierta en una respuesta automatizada habitual.
- Respuesta completa evidente: este nivel hace referencia al momento en el que el alumnado es capaz de realizar dichas acciones eficaz y eficientemente sin necesidad de ninguna ayuda.
Los verbos de la Taxonomía de Bloom:
Después de realizar las pertinentes actualizaciones y revisiones de la taxonomía de Bloom, se consideró necesario realizar una modificación en concreto: cambiar el uso de sustantivos por el uso de verbos. Los verbos de la taxonomía de Bloom actualizada hacen referencia al hecho de usar verbos, y no sustantivos, para describir los objetivos educativos o niveles que encontramos dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje. Por ejemplo, algunos de estos verbos son aplicar (aplicación), evaluar (evaluación), definir (definición), interpretar (interpretación), entre otros.
El hecho de clasificar los objetivos educativos de la taxonomía de Bloom actualizada mediante verbos, permita que los profesionales obtengan una mayor claridad sobre las acciones que sus alumnos deben poner en práctica. No obstante, cabe destacar que estos verbos se acostumbran a emplear únicamente en el dominio cognitivo y en sus subáreas o niveles.
Los verbos a los que se recurre no son la base de la clasificación taxonómica o taxonomía de Bloom, sino que corresponden al nivel lógico, psicológico y pedagógico que comprende el objetivo esperado del alumnado. En los siguientes artículos encontrarás en qué consisten la psicopedagogía y la psicología educativa.
La tabla empleada en la taxonomía de Bloom hace referencia a una tabla de verbos que se relacionan con la descripción o definición de cada uno de los objetivos educativos determinados, generalmente en el caso del dominio cognitivo y sus subáreas.
En este sentido, se trata de confeccionar una tabla en la que aparezcan de forma ordenada y clasificada secuencialmente los objetivos educativos a cumplir por los alumnos. A cada uno de estos objetivos le corresponde, en una columna contigua, su descripción y, en una siguiente columna, los verbos relacionados.
A modo de ejemplo, encontramos el primer objetivo “Conocimiento”, que se define como reconocer informaciones previamente aprendidas y, a lo que se le atribuyen verbos como: escribir, describir, identificar, numerar, listar, definir, entre otros. Así pues, se trata de una forma más clarificadora de organizar los objetivos educativos planteados por los profesionales docentes.
Algunos de los verbos se presentan en estas imágenes

Con el transcurrir del tiempo, la taxonomía ha sido objeto de revisiones, entre ellas es preciso señalar la realizada en el año 2001 por parte de Lorin Anderson y David R. Krathwohl antiguos alumnos del propio Bloom para mejorarla y adaptarla a los nuevos tiempos. Sustituyeron los sustantivos por verbos y quedó de la siguiente manera:

Herramientas digitales de enseñanza y aprendizaje y la Taxonomía de Bloom


¿Para qué sirve la Taxonomía de Bloom?
La taxonomía de Bloom resulta muy útil y eficaz para establecer objetivos de aprendizaje para los alumnos y, así, planificar el proceso de enseñanza-aprendizaje. No obstante, cabe destacar que para realizar una buena planificación del proceso de aprendizaje de los alumnos, es esencial tener claros una serie de aspectos. Más concretamente, se deben tener claros el área de aprendizaje, los objetivos planteados, los instrumentos y herramientas de evaluación y las actividades a realizar.
A continuación te presentamos tres situaciones en las que la taxonomía de Bloom te puede ser de gran utilidad.
- La taxonomía de Bloom es útil para redactar objetivos de aprendizaje: un objetivo de aprendizaje es una afirmación que expresa de manera clara lo que el alumno debe demostrar al terminar una etapa o periodo de aprendizaje. Esto como consecuencia de ciertas actividades didácticas, dichas afirmaciones deben ser observables, medibles y evaluables, para redactarlos los docentes pueden apoyarse con los verbos de la taxonomía de Bloom.
¿Cómo redactar objetivos de aprendizaje?
- Escribe un verbo en presente subjuntivo (puedes guiarte con la tabla de verbos de la taxonomía de Bloom).
- Redacta la acción, ésta debe ir en concordancia con el tema o contenido que vayas a ver en clase.
- Indica través de qué, cómo o mediante qué van a realizar la acción.
- Finalmente incluye la finalidad o lo que esperas con todo lo anterior.

- La taxonomía de Bloom sirve al momento de redactar y diseñar las actividades en una secuencia didáctica: Cuando los docentes planifican, es recomendable que tengan en cuenta los niveles y verbos de la taxonomía de Bloom, asimismo mediante las actividades que diseñen, deben procurar que haya una gradualidad ascendente para que los alumnos avancen de nivel hasta conseguir llegar a los más altos.
¿Cómo redactar correctamente las actividades de aprendizaje en una secuencia didáctica?
- Verbo en infinitivo (Qué)
- Objeto de conocimiento (Cómo)
- Complemento (Con qué)
- Condición (Para qué)

- La taxonomía de Bloom es de gran utilidad para diseñar los indicadores en los instrumentos de evaluación: Al momento de elegir un instrumento de evaluación suele seguirle la tarea de redactar los indicadores. Para su redacción pueden seguirse los siguientes pasos:
1. Iniciar con un verbo operativo, que sea observable, cuantificable y ejecutable, se sugiere utilizar verbos de la taxonomía de Benjamin Bloom.
Ejemplos de verbos útiles para diseñar indicadores en un instrumento de evaluación: analiza, desarrolla, demuestra, evalúa, construye, defiende, ejerce, sustenta, fundamenta, debate, define, aporta.
2.- Definir el contenido, tema, materia, aspecto sobre el cual se desarrolla la acción del verbo. Ejemplos: las obras teatrales, las figuras geométricas etc;
3.- Definir la calidad o nivel de exigencia en que ese verbo operativo debe ser ejecutado. Ejemplos: con claridad y fluidez, adecuadamente, pertinentemente, con precisión, con dominio, con argumentos, etc;
4.- Describir el contexto en el que se espera la acción, ya sea expresión de conceptos, procedimientos o actitudes. Ejemplos: frente al grupo, en equipo, en colaboración, en el patio escolar, frente a una audiencia, en casa, etc;
5.- Los indicadores deben ir en concordancia con los objetivos de aprendizaje o los aprendizajes esperados.

Benjamín Bloom fue el creador de la taxonomía de Bloom. Esta taxonomía clasifica y ordena el aprendizaje de las personas, dando lugar a una mejor acción planificadora de los profesionales docentes. En este sentido, se trata de una herramienta fundamental para el proceso de enseñanza y aprendizaje, por lo que la mayoría de los docentes la usan para establecer metas y objetivos de aprendizaje. Para saber y profundizar más sobre la creación de Benjamín Bloom, no dudes en seguir leyendo este artículo de Psicología-Online: taxonomía de Bloom: qué es, para qué sirve y objetivos.
¿Cuáles son los objetivos de la Taxonomía de Bloom?
Los taxones o grupos clasificados (dominios) se estructuran jerárquicamente. Cada uno de estos grupos abarca distintos subgrupos o subáreas y, al mismo tiempo, estos grandes grupos se ven condicionados y subordinados a grupos mayores. De modo que los grupos más altos no pueden ser alcanzados o logrados sin haber logrado con anterioridad los grupos inferiores.
Así pues, como bien hemos mencionado, se distinguen tres objetivos educativos o dominios clasificados jerárquicamente: el dominio cognitivo, el dominio afectivo y el dominio psicomotor.
Conclusiones
La taxonomía de Bloom debe ser un referente puntual en el quehacer docente, ya que nos es de gran utilidad para diferentes aspectos inherentes a la profesión, por ello siempre es recomendable darnos a la tarea de conocerla, y en su caso de redescubrirla, ya que seguramente enriquecerá nuestra práctica.
Tal vez te interese también leer: Taxonomía de Bloom: descarga ejemplos de objetivos, indicadores y actividades
Referencias
SEP. Elementos de la evaluación y planeación. 2017
Hernán Losada Hisidoro. Conclusiones sobre la aplicación de la taxonomía de Bloom al diseño de herramientas pedagógicas. Departamento de lenguajes y sistemas informáticos, Universidad Rey Juan
Carlos.Aliaga, S.W. (2011). Taxonomía de Bloom. Universidad Cesar Vallejo.
Guzmán, H. (2007). Aspectos conceptuales, metodológicos y operativos de los objetivos de aprendizaje. Educación Médica: Gaceta Médica Boliviana, 72-79.